BELEN RUEDA: "Soy previsora para proteger mi intimidad de la curiosidad pública"

Tiene esa belleza tan característica en las musas de Alfred Hitchcock. Alguien la ha descrito como “una fuerza de la naturaleza” y, si estuviera en Hollywood, ya la definirían como “la Venus rubia”. Belén Rueda nació para dejar huella. Aunque empezó haciendo sus pinitos en la danza, su bautismo de fama le llegó en la pequeña pantalla. Sin embargo, ha sido el cine quien le ha abierto las puertas “de par en par” para que triunfe a lo grande. Por su primer trabajo en MAR ADENTRO consiguió el Goya como “Actriz revelación”. Después le llegó el reconocimiento con EL ORFANATO y ahora su consagración puede llegarle gracias a LOS OJOS DE JULIA, donde interpreta dos personajes de muy distinto calado…

-¿Ante que Belén me encuentro ahora?

“¡¡Dios mío!!..qué pregunta tan profunda para empezar. Creo que estás ante una mujer muy feliz, muy centrada, que está viviendo un momento muy estable y que tiene el privilegio de poder elegir entre los guiones que me ofrecen. Creo que estoy viviendo el mejor momento como actriz, porque es maravilloso que te lleguen proyectos (ya sean de cine, teatro o televisión) y poder decantarte por uno de ellos. Ese es el lujo del actor”.

-Un día suena el teléfono y te ofrecen LOS OJOS DE JULIA. ¿Por qué imposible resistirse a esta propuesta?

“Tenía el aval de conocer ya a los productores, Rodar Rodar y Guillermo del Toro, con los que ya había trabajado en EL ORFANATO. Sé como trabajan, sobre todo cuando se trata de películas de género, donde profundizan en el perfil de una historia humana y van un poquito más allá. Trabajar con ellos de nuevo es una de las cosas que hizo decidirme. Luego me leí el guión y me pareció maravilloso. Inicialmente, se íba a hacer en Escocia y se íba a rodar en inglés. Se paralizó el proyecto y pasó como un año y medio hasta que me volvieron a llamar y me dijeron que se haría, finalmente, en español. Me reuní con el director y me involucré por completo.

-¿Qué se llevó de ti Julia y que le dio Belén al personaje?

“Yo tenía un reto añadido en esta película: el de hacer dos personajes, el de Julia y el de Sara, su hermana gemela. Lo curioso es que la energía de una era muy diferente a la otra. Cada vez que acababa de rodar las escenas de Sara, que eran especialmente intensas, siempre me desmayaba. Su personaje sólo tiene dos secuencias y, en ellas, tenía que definir a Sara y explicarle al público cómo era para que entendieran la historia. En poco espacio de tiempo tuve que incluir más elementos y me supuso un esfuerzo añadido. La energía con Sara era muy desbordante y acababa conmigo. Sin embargo con Julia fue distinto. He aprendido con ella que, cuando tienes una dificultad en la vida que te cambia por completo la existencia, el modo de entenderla y las prioridades de esa vida, te enfrentas a ello con una valentía que desborda. Supongo que es el instinto de supervivencia..

-¿Desenvolverte en el mundo de la ceguera era un hándicap añadido?

“Me ayudó muchísimo la ONCE, que me hicieron conocer y entender situaciones que jamás podría imaginar. Su ayuda fue muy positiva. En el caso de Julia, a diferencia de Sara que sí era totalmente ciega, no era una mujer invidente sino una mujer que –con el paso del tiempo- acabaría sin ver. Al principio viví lo mismo que las mujeres en su lugar: negar la situación, no aceptar que vas directa a la oscuridad, pero acabas aceptando la realidad, enfrentándote a ella y viviendo con esas limitaciones físicas.

-¿Descubriste una Belén Rueda diferente, con otros matices interpretativos, con cualidades que ni imaginabas?

-Sí, rotundamente sí…aunque tengo que decirte que, en cada personaje, siempre descubres un matiz o una faceta de ti que en la que no habías reparado. En este proyecto había una serie de elementos que me eran familiares (trabajaba con la misma productora que en EL ORFANATO, era una película de género aunque muy anclada en la tierra, sin elementos sobrenaturales) pero, al interpretar a un personaje que pierde la vista, tuve que intensificar el resto de los sentidos. Cuando me ponían las vendas ¡¡no veía nada!!. Fue muy intenso porque, al no tener el sentido de la vista, pierdes muchos matices. La gente invidente es gente que hace las cosas normales de cada día, como cualquiera de nosotros..En el caso de Julia, ella va perdiendo la vista…lo que es muy duro porque ha sabido lo que es ver. Me pasó algo muy curioso, al acabar la película. Como siempre estaba con las vendas, sin quererlo,desarrollé bastante el sentido del oído y el olfato. Había veces que estaba esperando en mi camerino y por las pisadas o el olor que me llegaba ¡¡sabía que venía la maquilladora o la peluquera!!.

-Con ese aspecto dulce y aparentemente frágil que tienes..¿Cómo es posible que te ofrezcan siempre personajes que requieren todo lo contrario?

“(risas)..Hay veces que pienso en una desengrasante comedia, pero no me olvido que hacer reir es algo muy difícil, tanto a nivel de guión como de interpretación. Hay que tener un director muy especial para que la comedia funcione..Sería, sin duda, un reto para mí porque me vería en la necesidad de tocar otros matices interpretativos que, tal vez, no he puesto en práctica aún. ¿Sabes lo que pasa?..Yo creo que el físico ayuda mucho a poder hacer personajes muy diferentes, y el mío tal vez condiciona porque es difícil darle un cambio muy radical. Yo tengo un físico muy normal y creo que la gente se identifica conmigo porque creen que, cualquiera de las historias que me suceden, les pueden pasar a ellos porque son como yo. Hay gente que me ha dicho muchas veces : “No sé cómo has podido superar todo lo que te ha pasado”..Y puedes, claro que puedes. Duele, es duro y nunca lo olvidas, pero sigues adelante porque la vida es muy inteligente. Desde fuera, todo parece más trágico porque te centras en la esencia del problema…pero ¡¡de todo se sale afortunadamente!!.

-Todos tus personajes han conformado una carrera corta pero muy exitosa.El primero de ellos, en MAR ADENTRO, te dió un Goya a la actriz revelación. ¿Ese acierto en la elección es producto del azar, de un buen consejo, de provocar que lleguen..?

“No lo sé..(risas).Ojalá tuviera la pócima secreta!!!..Recuerdo que, cuando hice mi primer trabajo al lado de Amenábar, todo el mundo me decía:”¡¡Qué buena elección!!..A lo que yo respondía: “Elección la de él, que me ha dado un papel que es un bombón”. Para mí fue un privilegio que Alejandro se fijara en mí y me diese esa oportunidad. Cuando hice las pruebas no tenía aún el guión. Cuando me lo dio, una vez que decidió que yo haría el personaje, me dijo: “Cuando lo leas, me llamas”. Lo leí y me impactó. Era la 1 y media de la madrugada. Necesité de un buen rato para asimilar lo que había leído y, entonces, le mandé un mensaje para ver si estaba despierto …y hablamos. Me pareció un guión tan adulto, con una profundidad en los personajes, que nunca le agradeceré lo suficiente el regalo que me dió con ese papel. Recuerdo que, cuando Luis San Narciso –el director de casting- me dijo que Amenábar quería hacerme una prueba, le dije que no me tomara el pelo, que se dejase de bromas. Ese comienzo sigue siendo algo inolvidable!!!..

-¿Qué hay de esa comunicadora/periodista de hace veinte años en la actriz consagrada que tengo ahora ante mí?

“¡¡¡No digas los años que nos conocemos!!!..es toda una vida,eh??..Mira, tengo muy claro que somos lo que vivimos. Es verdad que hay un momento determinado, en el que tu vida profesional da un cambio radical en el sentido de cómo te ven los demás. No ocurre de un día para otro, pero ayudan los trabajos que eliges. Sin duda alguna, Amenábar fue un punto de inflexión en mi trayectoria profesional, fue mi mejor aval y creía más en mí que yo misma, pero yo no habría dado todo lo que pude en MAR ADENTRO si no hubiese vivido todo lo anterior, incluída mi etapa en televisión con Emilio Aragón. Nunca daré la espalda a esa etapa, que está muy presente en mi curriculum y en mi vida. Lo que sí tengo claro, tanto para trabajar en televisión, teatro o cine, es que siempre tienes que tener algo dentro. La clave del éxito está en saberlo expresar de una manera o de otra..

-¿Dónde ha estado el secreto para que, en una profesión tan cerrada como es la del mundo de los actores, te hayan aceptado, respetado y valorado?

“Yo creo que, como en todas partes, hay de todo. Te duelen ciertos comentarios o ciertas críticas, pero siempre he querido mirar adelante y, conforme ha ido pasando el tiempo, me he olvidado de ellos. Es como cuando te dicen: “Todo lo que haces funciona”. Pues no, lo que pasa es que se olvida muy rápido lo que no va bien. Es un instinto de supervivencia. Los humanos tenemos un chip especial para olvidarnos de los fracasos. Las críticas solo consigues que te resbalen cuando ha pasado un tiempo. Por lo menos en mi caso”.

-¿Lees  lo que escriben y escuchas lo que dicen sobre ti?

“Sí, sí lo hago..pero, cuando ya llevas mucho tiempo en ésto, te afectan las cosas que realmente merecen la pena y te duelen depende de quien vengan. Las críticas no son malas. Independientemente de que algunos se “ceban” y eso sí que no me parece constructivo, creo que no está mal intentar buscar el por qué del impacto negativo que un trabajo tuyo puede ejercer sobre quien escribe o habla”.

-¿Crees que tienes el sitio que mereces, o te sientes injustamente tratada?

“Creo que hay un momento en tu carrera en el que hay una cierta tendencia a que, lo que eliges o lo que haces, es de una cierta calidad. La valoración de una parte de la prensa se hace a partir de ahí. ¿Cómo se consigue eso?..No tengo ni idea, porque anteriormente no era así y lo único que hacía era recibir “palo tras palo”.. Creo que no es justo ni lo uno ni lo otro. Ni antes era un desastre ni ahora soy una maravilla”.

-¿Qué te hace diferente para que te hayas consolidado como una de las actrices más reputadas?

“Realmente no lo sé, pero sí hay una cosa muy importante –y éso lo aprendí en televisión-  y es creerte lo que haces, incluso cuando estás haciendo algo muy absurdo. La vida tiene momentos absurdos pero ¡¡hay que creérselos!!.Cuando pasa éso, que te lo has creído, ocurre lo que mucha gente denomina “naturalidad”. Y aunque ser natural surge cuando ya tienes todo aprendido, creo que ahí puede radicar la clave de esa aceptación pública por la que me preguntas. Todos mis personajes han sido muy terrenales, muy naturales. Tal vez ése es el secreto”..

-No hay ninguna duda que estás pasando por el momento más dulce de tu carrera…

“Estoy disfrutando de todo lo que la vida me está dando, pero ya sabes que mi vocación de actriz viene de lejos. Siempre quise ser lo que hoy soy, pero faltaba que llegase ese momento mágico, que me abriera la puerta. Y ahora soy muy feliz con todo lo que estoy viviendo”..

-¿Una se acostumbra a los halagos, los premios, las alfombras rojas..?

“A lo bueno siempre se acostumbra uno (risas).Cuando pienso en los premios, por ejemplo, haciendo memoria no recuerdo que me hayan dado nunca uno, ni siquiera en el colegio..Y mira ahora. Es como un sueño, la verdad”..

-¿Cómo convive una tímida como tú en una profesión tan expuesta como ésta?

“Siempre se dice que la mayoría de los actores somos tímidos y que, en un escenario o al desarrollar un personaje, nos abrimos y comportamos de una manera mucho más abierta y extrovertida, que muchas veces ni nosotros mismos nos explicamos. Yo creo que no soy tan tímida como previsora para proteger mi intimidad de la curiosidad pública. Ahí si que me empleo a fondo para blindar mi vida privada del ámbito externo”.

(entrevista publicada en la revista VANITAS)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.